¿Compraste un bolso nuevo y quieres mantenerlo impecable para siempre? La buena noticia es que el corcho es uno de los materiales más fáciles de limpiar.
Olvídate de productos químicos caros y de ir a la lavandería. Todo lo que necesitas está en casa.
Siga estos sencillos pasos:
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Mezcle un poco de agua tibia con jabón suave (o jabón lavavajillas neutro).
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Sumerja un paño suave en la mezcla y escúrralo bien (el paño debe estar húmedo, no goteando).
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Limpie suavemente la superficie de la bolsa con movimientos circulares.
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Déjelo secar al aire libre a la sombra. Nunca use secador de pelo ni lo exponga a la luz solar intensa mientras esté mojado.
¡Y listo! Tu maleta quedará como nueva. El corcho es naturalmente resistente a las manchas, así que la suciedad se desprende con mucha facilidad.